El ojo que todo lo ve.



¡Por fin hemos podido disfrutar de la práctica de nuestra compañera Marta I. !
Esta práctica del ojo de cerdo parecía muy interesante, pero ha resultado aún más interesante cuando nos hemos puesto manos a la obra.

Todo preparado para empezar.


Nuestra “profesora” ha comenzado la clase explicándonos las partes de las que consta un ojo con sus respectivas funciones, y nos encontrábamos con:

1.- El iris.
 Aquellas rayas que se observan en el tejido es lo que mi compañera Marta I. me ha dicho que es el iris.
2.- La pupila.


3.- El cristalino.
 En esta foto podemos observar el cristalino tras la disección realizada por Rocío C. y yo.

4.- La córnea.

5.- La retina.

6.- Nervio óptico.

Mientras nos hablaba sobre el punto ciego, ella ha tenido la original idea de hacernos un “juego” en el que ha participado nuestro compañero Fernando B. y trataba de que con un folio con una cruz y dos círculos dibujados Fernando B. tenía que cerrar el ojo izquierdo y mirar hacia la cruz que se encontraba entre los dos círculos. A la vez que Marta I. iba acercando cada vez más el dibujo hacia él, Fernando B. dejaba de ver uno de los círculos.


Demostración del experimento.


Tras haber finalizado con la explicación y haber calentado nuestros motores… Hemos iniciado con lo que más me gusta, ¡la disección!
Marta I. nos ha pedido retirar el cristalino, pero esto no era tan fácil como parecía.

El primer intento de hacerlo entre mi compañera Rocío C. y yo utilizando un bisturí no ha dado resultado, a sí que yo he optado por la mala idea de utilizar una herramienta para los huesos sin resultado ninguno. El tercer intento ha sido ayudándonos mutuamente mientras ella cogía tejido del ojo con unas pinzas y yo, con unas tijeras, realizaba el corte y, por fin, hemos conseguido realizar lo que nos pedía nuestra “profesora”.

Primer intento.

Y tercer intento y definitivo.

Aquí os dejo algunas fotos de Marta I. esforzándose por hacer el corte en el ojo.

Continuando con la disección, hemos hecho un corte por la mitad del ojo de esta manera

y hemos conseguido obtener el relleno interno.

Finalmente he ordenado las partes obtenidas y este ha sido el resultado:


El ojo, nervio óptico, cristalino y la parte interna.


A continuación, os pongo un vídeo explicando una de las causas que produce la ceguera.

¿Esto para qué sirve?
Esto de diseccionar órganos y estudiarlos más a fondo por nosotros mismos es nuevo para mí, es algo que siempre me había llamado la atención y, por lo tanto, con lo que estoy disfrutando y aprendiendo bastante. Digo “aprendiendo bastante” porque durante todos los cursos anteriores llevamos estudiando partes de algunos órganos, pero, sin embargo, estoy segura de que la manera de estudiarlo este año me ayudará más para recordarlo en el futuro.
Por otro lado, creo que nos hace mucha falta practicar las disecciones y, sobre todo, para aquellos compañeros a los que les vayan a servir de ayuda más adelante.
Y, finalmente, pienso que la idea de que cada uno de nosotros tenga que hacer de profesor durante una clase y realizando estos proyectos es una manera que nos motiva a investigar aún más sobre el mundo que nos rodea.
María E.M.

1 comentarios:

Fernando Ojeda Barceló dijo...

Muy bien...

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